EL CACTUS Y LA ROSA

 

Dijo el cactus a la rosa:

- “En verdad que eres bonita,

del jardín la más hermosa,

mas … ¡vives tan pocos días!

¡Es tu existencia tan corta!”

 

Y la flor le respondía:

- “Las rosas, las amapolas,

los lirios, las margaritas, …

tenemos la vida corta,

el estío nos marchita.

 

Pero esa vida está llena

de perfumes exquisitos,

de aromas de primavera,

de los colores más vivos,

de laboriosas abejas,

 

de lluvias y de rocíos,

de madrugadas muy frescas,

de romances escondidos,

de lamentos de poetas

y enamorados suspiros.

 

Prefiero yo que mi vida

sea breve pero intensa,

que interminable rutina

en las ardientes arenas

solitarias y aburridas”.

 

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© Manuel de Churruca y García de Fuentes