LA BUENA FAMA

 

Un cactus gordo y jugoso

nunca puede ser comido

pues se defiende celoso

con numerosos espinos.

 

Un panal de dulce miel

también tiene protección,

pues lo defiende un tropel

de abejas con aguijón.

 

Una perla bella y fina,

codiciada como joya,

la madreperla la cuida

con el nácar de sus conchas.

 

La honra de una persona

sólo sus actos la guardan,

siendo decente y honesta,

teniendo limpia su fama.

 

      -----oooOooo-----

  

  

 

© Manuel de Churruca y García de Fuentes